En el momento actual en que cada día quedan menos salas de cine, y paradójicamente consumimos más relatos audiovisuales que nunca, un cineclub como el nuestro se plantea como un método para acercar la cultura cinematográfica y audiovisual a los más jóvenes y conocer el cine a través de obras representativas de diferentes géneros y épocas, aprender a ver una película de manera reflexiva y debatir, desarrollando la capacidad de diálogo y el intercambio de opiniones desde el respeto.
Pero por encima de todo promover entre el público juvenil la asistencia al cine en su faceta social y de ritual colectivo, por motivos culturales, pedagógicos y temáticos.
Esta iniciativa nuestra, que hoy parece tan novedosa en esta ciudad, era algo corriente hace unas décadas. Recuerdo los domingos en el Champagnat de Maristas, el Loyola de Jesuítas y en el cine parroquial de la Asunción, donde ví muchas joyas. Este artículo que reblogueo hace un repaso de todos ellos. ¡Qué nostalgia!
http://memoriasdelviejopamplona.com/2013/04/los-cines-del-viejo-pamplona-cines.html